Nepal, seis meses después: la transformación en riesgo

 Dil Bahadur Tamang, 12, sits by an Oxfam supplied water tank at the village of Burunchili, Kathmandu, Nepal, on August 30, 2015 	Oxfam has helped the residents of Burunchili by supplying them with water storage, toilets and hygiene kits 	 	Since the Nepal earthquakes, Oxfam has supported more than 450,000 beneficiaries providing them with shelter, toilets, water supplies, food, hygiene kits and agricultural supplies.


Dil Bahadur Tamang, 12, sits by an Oxfam supplied water tank at the village of Burunchili, Kathmandu, Nepal, on August 30, 2015

Oxfam has helped the residents of Burunchili by supplying them with water storage, toilets and hygiene kits

Since the Nepal earthquakes, Oxfam has supported more than 450,000 beneficiaries providing them with shelter, toilets, water supplies, food, hygiene kits and agricultural supplies.

No lo hemos olvidado. Hace seis meses, un terremoto de 7,8 grados afectó gravemente a un tercio de la población de Nepal (ocho millones de personas). Hubo 8.857 muertos y más de 20.000 heridos. El terremoto destruyó o dañó 850.000 casas y afectó a los medios de vida de más de dos millones de familias y de cinco millones de trabajadores. Casi un millón de personas cayeron bajo la línea de pobreza. Y la vulnerabilidad de las personas ante cualquier crisis económica o natural, se incrementó hasta alcanzar al 70 % de la población.

Desde el primer momento, las organizaciones humanitarias presentes en el país pudimos comprobar la impresionante capacidad de resistencia y recuperación del pueblo nepalí, incluso en una situación dramática como ésta. Sin embargo, sus fuerzas, que hemos podido comprobar a lo largo de los más de veinte años de cooperación de Oxfam en el país, están al límite, y se ven amenazadas de nuevo a los seis meses del terremoto, justo cuando llega el invierno.

Muchas zonas afectadas están a más de mil metros de altitud, y las temperaturas caerán muy pronto por debajo de cero. El cobijo que se ha podido ofrecer a la población es frágil para una situación tan extrema. 1,4 millones de personas siguen necesitando ayuda alimentaria, y más de dos millones necesitan agua y saneamiento. Aunque el Gobierno ha ofrecido 150 dólares a cada familia que perdió su casa, poco más de la mitad han recibido esa ayuda, y la reconstrucción se ve frenada por la subida del precio del combustible.

Mujeres, ancianos, niños y minorías se vieron afectados de forma desproporcionada por el terremoto, y permanecen seis meses después en una gran vulnerabilidad en términos de seguridad, protección y acceso a medios de vida.

Ante la tragedia, la respuesta de la ciudadanía fue masiva. Miles de personas aportaron hasta 2,7 millones de euros a Oxfam Intermón, y nos permitieron responder con la acción humanitaria de forma rápida, contando con nuestra presencia previa en Nepal. Con el esfuerzo de todos los afiliados de Oxfam, hemos llegado a casi medio millón de personas, con agua, saneamiento, higiene y alimentos desde cinco bases en los siete distritos más afectados por el terremoto. Recuperar los medios de vida y defender los derechos de las mujeres es parte esencial de nuestra tarea, hoy y en el futuro.

Seguiremos acompañando a la población y a las organizaciones nepalíes para fortalecer su capacidad y para exigir juntos que la reconstrucción no reproduzca la misma vulnerabilidad social, sino que sea transformadora e inclusiva. Que se haga asegurando cambios en las viviendas, los medios de vida y la preparación ante el riesgo de desastres, de forma que ningún terremoto futuro tenga un efecto tan devastador. Sin olvidar el terremoto diario de la pobreza y la desigualdad que sufren millones de nepalíes.

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